El 26 de junio de 1516 muere en Mont de Marsan el Rey de Navarra Juan de Albret y el 12 de febrero de 1517 la Reina Doña Catalina.

Habían contraído matrimonio en 1482. Ambos Reyes fueron enterrados en la Catedral de Lescar con el deseo de que, una vez recuperada la Alta Navarra, fuesen trasladados a la Catedral de Pamplona.

“Muertos los reyes, los patriotas navarros agramonteses pusieron su esperanza en el príncipe heredero, Enrique el sangüesino, que contaba catorce años de edad, Rey titular de Navarra (1517-1530). Al morir Cisneros en 1517 comienza el reinado de Carlos II. Desde Francia se esperaba una oportunidad para reconquistar Navarra y esa se dio cuando, al hallarse el Emperador fuera de España, se sublevaron los Comuneros de Castilla y el Reino quedó desguarnecido de tropas. El 10 de mayo de 1521 un ejército francés al mando de Andrés de Foix, señor de Asparrós, tomó San Juan de Pie de Puerto y el 16 penetró por Roncesvalles. Sangüesa tuvo un papel importante pues Miguel de Añués, Don Pedro de Navarra, hijo el Mariscal y los hermanos de San Francisco Javier, Miguel y Juan, consiguieron la sublevación de los pueblos vecinos; aquel mismo día en las calles de la villa proclamaron Rey a Enrique. El 19 de mayo Asparrós conquistó Pamplona. El Virrey Duque de Nájera había uido y juró fidelidad al nuevo Rey”.(Sangüesa. Serie Panorama, nº 22. Institución Príncipe de Viana. Pamplona, 1994. Juan Cruz Labeaga Mendiola).

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